domingo, 25 de septiembre de 2011

Vi desprender de vos
el viento que nos hace volar hoy
de frío azul que deja a las nubes estallar
estallan con cada mueca, con cada espiración.

Vi desprender de vos
tibias mañanas de abril
de un sol que se pierde entre los dedos
y de sombras entre la cama y la ventana.

Vi desprender de vos
todo el norte y todo el sur
de tus venas mil rutas
detrás de tus pasos sólo el eco de mi voz.

Te vi desprender del agua
en cada gota un alud.
Te vi dejar las raíces
dejar el perfume de la tierra
intacto junto a tu intención.

lunes, 28 de marzo de 2011

me preguntaste si soy noctámbula. no sé de dónde salió esa pregunta, quizás fue porque una vez, un día de semana, me mandaste un mensaje a las 4 de la madrugada y te respondí al toque. me dijiste perdón que te haya despertado, pero te respondí que no, que estaba despierta estudiando. no me acuerdo qué comentario hiciste luego, seguro algo de "estás loca" o algo así.
me preguntaste si soy noctámbula y te dije que no sé, que me parece que sí.

estoy haciendo límites dobles a las 4 am,
de nuevo despierta estudiando.
la radio prendida (pasan un tema de blink viejísimo).
mi vieja que está roncando.
el agua del mate que se está enfriando.
y el celular, que esta vez, no suena.

miércoles, 16 de marzo de 2011

voy a prender fuego algo. parece que esa frase se convirtió en mi favourite quotation porque desde hace un tiempo ya que no paro de decirla. pero es verdad, tengo ganas de prender fuego algo. no pretendo quemar nada en particular, ya que no es que mi deseo pirómano sea causado por un odio en especial hacia cierta persona o cosa, sino más bien lo que pasa es que ese odio hacia ciertas personas y cosas comúnmente termina ampliándose al punto de ser un odio generalizado. hacia todo, todos. entonces, cuando me agarra el odio generalizado, me dan ganas de prender fuego cosas.
el otro día una amiga se reía y me preguntó si era literal eso que digo, me dijo "por qué no probás y prendés fuego algo, no sé, una hoja por ejemplo". entonces agarré el atado de cigarrillos, saqué el encendedor y prendí fuego una servilleta, que era lo que tenía más a mano. he de admitir que estuvo bien, bueno, se sintió bien, porque "estar bien" no lo estuvo, terminé quemándome el dedo, me salió una ampollita y todo (lo que, a todo esto, aumentó en forma considerable mi odio generalizado y, ergo, mis ganas de prender fuego algo). pero bueno, decía, se sintió bien pero tampoco tanto, así que llegué a la conclusión de que no es literal la cosa. es sólo un deseo pirómano, de destrucción, de violencia, de descarga,
de llorar.

domingo, 2 de mayo de 2010

te juro que lo intento. ya sé que vos pensás que no es así, que me dejo llevar facilmente y esas cosas. me decís que tengo que madurar de una vez, que no puede ser. y entonces ponés esa cara de frustración, seguida de la frase de siempre "ya no sé que decirte, parece que lo hacés a propósito". sabés lo que desencadena esa frase, lo sabés bien, y sin embargo la decís y ves como me voy achicando en el sillón marrón del living de tu casa, como si intentara fusionarme con la tela y perderme en el relleno acolchonado, y vos caminás de una punta de la habitación en penumbra a la otra, haciendote el boludo, como si no te dieras cuenta de que estoy desapareciendo frente a tus ojos, haciendote el boludo, cambiando de tema, diciendo no sé qué sobre esa banda de jazz que fuiste a ver el otro día, haciendote el boludo, prendiendo un cigarrillo, exhalando el humo de a poquito, como hacés siempre que estás nervioso. y así estás un rato largo, hablando y respondiendote a vos mismo, mientras yo me hundo cada vez más hasta que casi no te escucho, hasta que tu voz llega a mis oídos como el débil repique de campanas de una iglesia lejana y abandonada. resignado ya a no recibir respuesta alguna de mi parte, cansado de ese monólogo arbitrario, te sentás en la mesita que está al lado del sillón, tirando sin querer la agendita de teléfonos, y sin decir nada me mirás y me agarrás fuerte de la mano, como queriendo sacarme de las profundidades del sillón, en ese ritual de consuelo que a veces pareciera arreglarlo todo.

domingo, 13 de diciembre de 2009

qué felicidad escuchar esta canción hermosa a las 5 AM, mientras entra el viento fresco por la ventana y el sol se está asomando entre las casas y los árboles y los pájaros cantan, cantan acompañando a oliver, cantan alabando su hermosa voz.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

Elliott
(L)


miércoles, 2 de septiembre de 2009

cruzando la calle
viento a favor
y la llovizna que se me adhiere a la piel
y mi piel que extraña tus abrazos
y el frío que todo envuelve
y tu risa que se va esfumando
y el humo de tu cigarrillo que flota formando extrañas figuras, una flor, una lágrima, un adiós.